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Esofagitis Eosinofílica

¿Qué es la esofagitis eosinofílica?

La esofagitis eosinofílica es una enfermedad crónica de base inmunológica, que es integrada habitualmente como un tipo especial de alergia alimentaria, en cuanto existe una activación de linfocitos, en muchas ocasiones demostrable, frente a alérgenos alimentarios. 

Su incidencia se ha incrementado en las últimas 2 décadas, tanto por el aumento en el conocimiento de la enfermedad pero también por factores medio-ambientales no bien conocidos.

 

¿Cómo se diagnóstica la esofagitis eosinofílica?

La enfermedad es diagnosticada habitualmente en niños y hasta en adultos menores de 50 años, siendo más frecuente en el sexo masculino. A partir de la adolescencia la forma clínica más frecuente de presentación es como dificultad para tragar, disfagia, y/o impactaciones alimentarias. 

La presencia de enfermedades atópicas o alérgicas es más frecuente en este grupo de pacientes que en la población general. 

Otros síntomas frecuentes en el adulto son la acidez retroesternal o síntomas por reflujo gastro-esofágico, siendo una causa de enfermedad por reflujo gastro-esofágico (ERGE) refractario a inhibidores de la bomba de protones (omeprazol, pantoprazol...) y en ocasiones difícil de diferenciar ambas entidades clínicas. 

En un paciente con sospecha de esofagitis eosinofílica se debe realizar una gastroscopia con toma de biopsias esofágicas, donde se demuestra la presencia de más de 15 eosinófilos por campo en el epitelio del esófago. Además en la endoscopia se observan alteraciones sugerentes tanto por inflamación (disminución del patrón vascular, placas blanquecinas o exudados, surcos...) o por fibrosis, lesión que indica cronicidad, que provoca estrechamientos esofágicos por formación de anillos o una disminución del calibre esofágico difusa.

Para llegar al diagnóstico no existe un elemento patognomónico o exclusivo de la enfermedad, y la conjunción de datos clínicos, endoscópicos e histológicos serán precisos. Además se deben descartar otras enfermedades, siendo la principal el ERGE que también produce acumulación de eosinófilos a nivel de epitelio esofágico, y también síndromes de eosinofilia sistémica o con afectación a más niveles del aparato digestivo, la enfermedad de Crohn, la acalasia, la enfermedad celiaca o vasculitis o enfermedades reumatológicas.

 

¿Qué tratamientos se recomiendan?

El tratamiento se basa en su fisiopatología o mecanismo de producción de la enfermedad. 

El más utilizado es el uso de corticoides tópicos que inhiben el proceso inmunológico que da paso a la activación y acúmulo de eosinófilos en el esófago. Al no existir formulaciones comercializadas habitualmente se usan aerosoles pero deglutiendo y no aspirando la nebulización (formulaciones con fluticasona o budesonida). 

El otro tipo de tratamiento es el dietético, bien por una eliminación empírica de alimentos (Dieta de eliminación de los 6 elementos más frecuentemente implicados: leche de vaca, soja, trigo, huevo, frutos secos/cacahuete y pescado/marisco) si existe respuesta se reintroducen de forma individual y progresiva para identificar cuál desencadena la lesión esofágica; o bien previo estudio alergológico y eliminación dirigida según resultado.

En algunos pacientes son precisos tratamientos endoscópicos de dilatación de estrechamientos o estenosis esofágicas, o para resolver una impactación alimentaria. También es habitual el tratamiento con omeprazol o similares, inicialmente por la posibilidad de ERGE, así recomendándose como tratamiento inicial y posteriormente repetir gastroscopia y biopsias, y según clínica e histología en las biopsias, realizar tratamiento dirigido.