Ir al contenido principal

Alberdi Aparato Digestivo

«Como poco… y termino con la sensación de haber comido demasiado»

¿Por qué me hincho después de comer? Cuando el problema no siempre está en los alimentos

"Como poco... y termino con la sensación de haber comido demasiado"

¿Por qué me hincho después de comer? Cuando el problema no siempre está en los alimentos

Es una frase que escuchamos con frecuencia en consulta.

Muchas personas llegan convencidas de que el problema está en un alimento concreto.

«Seguro que es el pan.»

«Creo que me sienta mal la leche.»

«He dejado el gluten, luego los lácteos y ahora casi no sé qué puedo comer.»

Sin embargo, en muchas ocasiones el problema no está en un único alimento.

Lo que realmente debemos preguntarnos es por qué el aparato digestivo está reaccionando de esa manera.

Porque la hinchazón después de comer no es una enfermedad.

Es un síntoma.

Y, como ocurre con cualquier otro síntoma, puede tener diferentes causas.

¿Es normal sentirse algo lleno después de comer?

Sí. Después de una comida, el estómago necesita distenderse para almacenar temporalmente los alimentos mientras comienza la digestión.

Esa sensación de plenitud es completamente fisiológica.

Lo que deja de ser habitual es que aparezcan de forma repetida: una gran distensión abdominal;

  • dolor
  • sensación de presión intensa
  • gases excesivos
  • digestiones muy lentas
  • molestias que condicionan la vida diaria

Cuando estos síntomas se repiten casi todos los días, merece la pena estudiarlos.

¿Qué puede provocar la hinchazón después de comer?

La respuesta corta es sencilla.

Muchas cosas.

La respuesta larga es precisamente la que permite llegar a un diagnóstico correcto.

Comer deprisa también influye

Nuestro ritmo de vida ha cambiado mucho.

Comemos frente al ordenador.

Contestamos mensajes mientras almorzamos.

Terminamos un plato en pocos minutos.

Todo esto favorece que mastiquemos menos y traguemos más aire, un fenómeno conocido como aerofagia, que puede aumentar la sensación de distensión abdominal.

Además, cuando comemos deprisa resulta más difícil reconocer cuándo estamos saciados.

El aparato digestivo también necesita tiempo.

No siempre son los gases

Curiosamente, muchas personas con sensación de abdomen muy hinchado no tienen más gas que otras personas.

Lo que ocurre es que su intestino percibe esa distensión con mayor intensidad.

Esto sucede con frecuencia en pacientes con síndrome del intestino irritable, donde existe una mayor sensibilidad visceral.

Por eso dos personas pueden comer exactamente lo mismo y experimentar sensaciones completamente diferentes.

El papel del SIBO

El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado puede favorecer la aparición de gases y distensión tras las comidas.

Sin embargo, es importante recordar una idea que ya hemos visto en el artículo anterior:

No toda hinchazón significa que exista un SIBO.

El diagnóstico debe realizarse cuando la historia clínica y la exploración lo justifican.

¿Y las intolerancias alimentarias?

Las intolerancias son otra posibilidad.

La intolerancia a la lactosa, la malabsorción de fructosa u otras alteraciones pueden provocar molestias digestivas tras ingerir determinados alimentos.

Pero eliminar grupos enteros de alimentos sin un diagnóstico puede hacer que la dieta sea cada vez más restrictiva sin resolver realmente el problema.

El objetivo no consiste en dejar de comer.

Consiste en averiguar qué está ocurriendo.

La microbiota también participa

En nuestro intestino viven billones de microorganismos que forman la microbiota intestinal.

Su equilibrio depende de múltiples factores: la alimentación, los medicamentos, el sueño, la actividad física o determinadas enfermedades.

Actualmente sabemos que la microbiota desempeña un papel importante en la digestión y en la producción de diferentes sustancias beneficiosas para el organismo.

Sin embargo, todavía queda mucho por conocer y conviene desconfiar de las soluciones simplistas que prometen «equilibrar la microbiota» con un único producto.

Cuando el problema no está solo en lo que comes

Existe una pregunta que hacemos con frecuencia en consulta.

¿Cómo comes?

No qué comes.

¿Cómo?

Porque la forma de comer también importa.

Comer con prisas, hacerlo en situaciones de estrés o levantarse inmediatamente de la mesa puede influir en cómo percibimos la digestión.

La alimentación saludable también incluye hábitos.

No solo alimentos.

¿Cuándo conviene consultar?

Una digestión pesada ocasional no suele indicar una enfermedad importante.

Pero es recomendable consultar cuando la hinchazón:

  • aparece prácticamente todos los días
  • empeora progresivamente
  • se acompaña de pérdida de peso; produce dolor intenso
  • aparece sangre en las heces
  • provoca vómitos repetidos
  • limita la vida cotidiana.

En estas situaciones puede ser necesario realizar un estudio digestivo completo.

¿Qué pruebas pueden ayudar?

No existe una prueba única para todas las personas.

Dependiendo de la historia clínica, el especialista puede valorar:

  • analítica
  • pruebas para intolerancias cuando estén indicadas
  • estudio de enfermedad celíaca
  • test para SIBO en casos seleccionados
  • gastroscopia
  • colonoscopia
  • ecografía abdominal.

Cada prueba debe responder a una pregunta clínica concreta.

Pedir estudios sin una sospecha razonable rara vez ayuda a encontrar la causa.

El objetivo no es quitar la hinchazón. Es entender por qué aparece.

Muchas personas han probado infusiones, suplementos, probióticos o dietas de moda antes de llegar a consulta.

Algunas mejoran durante un tiempo.

Otras no notan ningún cambio.

Lo importante es recordar que la hinchazón es un síntoma.

Y tratar un síntoma sin conocer su origen es como intentar apagar una alarma sin buscar qué la ha activado.

En Alberdi Aparato Digestivo

Cada persona vive sus síntomas de una forma diferente.

Por eso no buscamos soluciones universales.

Buscamos respuestas.

Escuchar cómo empiezan las molestias, qué relación tienen con las comidas y cómo afectan al día a día nos ayuda a decidir qué pruebas son realmente necesarias y cuál puede ser el tratamiento más adecuado.

Porque muchas veces el problema no está en un alimento concreto.

Está en comprender cómo está funcionando tu aparato digestivo.

Lo importante

Sentirse ligeramente lleno después de comer es normal.

Lo que no debería normalizarse es una hinchazón intensa, persistente o que limite la calidad de vida.

El síndrome del intestino irritable, el SIBO, determinadas intolerancias o simplemente algunos hábitos al comer pueden explicar estos síntomas.

Encontrar la causa es mucho más útil que eliminar alimentos sin saber por qué.

Fuentes científicas

Preguntas frecuentes hichazón abdominal después de comer

No. Una ligera sensación de plenitud puede ser normal, pero si la distensión aparece de forma repetida o afecta a tu calidad de vida conviene consultar con un especialista

No necesariamente. Puede deberse a múltiples causas, entre ellas el síndrome del intestino irritable, el SIBO, hábitos al comer o determinadas intolerancias. Es importante realizar una valoración individualizada

La cantidad de comida no siempre explica los síntomas. La sensibilidad intestinal, la motilidad digestiva o algunas enfermedades funcionales pueden hacer que incluso comidas pequeñas provoquen molestias

El especialista en Aparato Digestivo es el profesional indicado para valorar la causa de una hinchazón persistente y decidir si es necesario realizar pruebas como una gastroscopia, una colonoscopia o estudios específicos.

Si tienes dudas consulta con nuestros especialistas

¿Quieres saber más?

Tu salud es lo más importante.

Contáctanos para poder ayudarte.